Centro Arqueológico de la Muralla Medieval

Centro Arqueológico de la Muralla Medieval

Escondidos bajo el suelo de la Plaza Porticada, los restos de la muralla medieval de Santander se conservan como un fiel testigo que invita a sus visitantes a redescubrir la historia de la ciudad a través de sus pasos.

Echando la vista atrás

Construida con la función de proteger la ciudad, la muralla de Santander marcaba los límites de la zona privilegiada de la ciudad, ya fuera en temas sociales, jurídicos, sanitarios o económicos.

Con el fin de proteger a los habitantes, los oficios que contaban con peor consideración y aquellos que podían llegar a ser peligrosos debían instalar sus locales en la parte exterior de la muralla, por lo que se veían obligados a pagar los correspondientes impuestos cada vez que querían acceder al interior.

En 1755 Santander se convirtió oficialmente en una ciudad y 50 años después pasaría a ser la capital de la provincia. La ciudad comenzaría entonces un proceso de expansión que conllevaría la demolición de las antiguas murallas medievales para reunir el máximo terreno posible.

Con el paso de los años, los restos de la muralla quedaron sepultados y se dio por hecho su completa desaparición, hasta que en el año 2006 comenzaron las obras de reforma de la Plaza Porticada y se descubrieron los restos.

Tras un minucioso trabajo de investigación, en 2014 fue inaugurado el Centro de interpretación de la Muralla de Santander.

Recomendable para los amantes de la historia

El Centro de interpretación de la Muralla de Santander es un espacio que invita a conocer Santander desde su pasado medieval hasta la actualidad. El principal punto de interés que se puede ver durante la visita es el trozo de la antigua muralla, aunque también se pueden ver algunos restos de las calzadas de diferentes épocas, o pequeñas partes de las antiguas viviendas que nos permiten dejar volar la imaginación para soñar con otros tiempos.

Las exposiciones del Centro Arqueológico de la Muralla Medieval no son demasiado llamativas y la visita se realiza de forma guiada, ya que de otro modo solo se verían piedras sin saber a qué corresponden. A pesar de que se trata de una visita interesante, consideramos que solo es una opción recomendable para aquellos que dispongan de bastante tiempo en la ciudad, o bien para los que estén especialmente interesados en conocer su historia.

Horario

Visitas guiadas varias veces al día, es necesario consultar y reservar.

Precio

3 (3,50 US$).